Verde.

Porque verde es el color de la mirada que me arropa cada día y me abraza aunque me equivoque cien mil veces y me tropiece otras dos mil.

La mano que me agarra antes de caer al suelo, la voz de la razón, de la experiencia, que huele a rosas al pasar dejando a todo el mundo impregnado de la magia que desprende. Sigue leyendo Verde.