Veinticinco.

Yo nunca quise casarme.
Nunca quise;
Una casa,
un coche,
la rutina.
Algo ordinario.
Nada especial.
Lo mismo que todos,
algo desigual.

Nunca quise, conformarme.
Jam谩s cruz贸 mi mente
atravesar el amor con un contrato,
ponerle puertas al campo,
intentar encerrar el mar.

Y ahora,
lo quiero todo.
Al ni帽o llorando
a las 3 de la madrugada.
Verte la cara
al otro lado de la sala,
y saber que te habr铆a elegido
cien mil vidas m谩s.
Recorrer un pasillo,
hacia mil posibilidades.

Lo quiero todo,
la vida entera,
todas las cicatrices,
los desquicios,
las peleas,
los desencuentros,
las dudas,
y ni un solo arrepentimiento.

Quiero mi vida,
y todas sus posibilidades.
Encontrarme a mi misma,
en todas mis dimensiones,
contigo a mi lado.
Ser quien quiero ser,
decirle hola a la vida,
crecer contigo,
sonriendo a escondidas.

Tanta historia,
para decirte,
que me siento imparable.
Que has roto,
mis esquemas.
Que he encontrado,
lo excepcional,
en lo com煤n.
Lo singular,
en lo ordinario.
Que haces lo aburrido,
algo inesperado.

Todo esto,
para decirte,
cumplo veinticinco,
siento el mundo a mis pies.
As铆 me siento.
Imparable.
Inmensa.
Infinita.

Completa y absolutamente,
VIVA.

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